La Gloriosa y los hermanos Concha

Batalla de Alcolea

Batalla del puente de Alcolea. 28 de septiembre de 1868. Óleo de José María Rodríguez de Losada. Real Academia de la Historia

El 19 de septiembre de 1868 se iniciaba en Cádiz un levantamiento que derrocaría a la reina Isabel II en un breve plazo de tiempo, gracias a la coalición de progresistas, unionistas y demócratas, que contaban entre sus filas con los militares más destacados del momento: los generales Prim y Serrano. Este movimiento revolucionario fue conocido como la Gloriosa.

En el bando contrario, los hermanos Gutiérrez de la Concha fueron fieles hasta el último momento a la reina Isabel. José fue efímero presidente del Gobierno entre el 19 de septiembre y el 7 de octubre. Manuel, nombrado capitán general de Castilla la Nueva, se convirtió en el hombre fuerte del momento.

Ambos, conscientes de que la causa monárquica estaba perdida después de la batalla del puente de Alcolea (Córdoba), y para evitar más derramamiento de sangre, facilitaron la toma del poder por los rebeldes. Narrado así, en un artículo publicado en el número 119 (septiembre de 2008) de la revista La aventura de la Historia:

«El nuevo presidente del Ejecutivo, general José Gutiérrez de la Concha, marqués de La Habana, tras acordar en una junta de generales una “transacción” con los revolucionarios y delegar sus poderes en su hermano Manuel, marqués del Duero, intentó en vano salir de Madrid hacia San Sebastián para presentar la dimisión a la reina. El general marqués del Duero reiteró las órdenes de su antecesor para dejar libre el camino al ejército rebelde y cedió pacíficamente el poder a la élite revolucionaria madrileña el 29 de septiembre; nombró capitán general de Madrid a Antonio Ros de Olano y resignó el poder en el general unionista Joaquín Jovellar y en el político progresista Pascual Madoz, que pasaron a ser respectivamente gobernador militar y civil de la provincia. De inmediato, la Junta revolucionaria de la capital se instaló bajo la presidencia de este último.»