Eucaliptos atardecer

El eucalipto se plantó en San Pedro Alcántara, desde los inicios de la colonia agrícola, con diversas finalidades. En primer lugar, por la necesidad de desecar las zonas encharcadas, especialmente las que se encontraban en la desembocadura de los ríos, para evitar la propagación del paludismo, primera causa de mortalidad entre los primeros habitantes. Además el crecimiento rápido del árbol lo hacía ideal para el suministro de madera con destino a diferentes usos, entre ellos el de  combustible de las fábricas de azúcar, de alcohol o de electricidad.

Ahora una plaga, el psílido del escudo, amenaza a estos árboles, algunos de gran porte, que forman parten del paisaje de la localidad, ya sea en solitario o formando bosquecillos, que no son más que un leve recuerdo de los miles de ejemplares que se extendían por las tierras del latifundio.

Esperemos que desde las administraciones, la local y la autonómica, se pongan las medidas necesarias para protegerlos y no ocurra como con las palmeras y su plaga del picudo, que sigue causando numerosas bajas.

En días sucesivos iremos ampliando este artículo con textos y fotografías

Artículo de Hugo Simón en Sur, 31 de octubre de 2009

Artículo de Miguel Nieto en Sur, 2 de noviembre de 2009